• Laura Agena

Con licencia para soñar


JHA / Sportsevent

La Garra se despidió de Japón 2019 con una derrota; el sabor es agridulce pese a haber conseguido el mejor puesto histórico. Y está bien que así sea.


Argentina cerró su participación en Japón 2019 con una caída ante Angola en el partido por el 15º puesto. Pese a haber obtenido la mejor posición en la historia de los mundiales, las caras de frustración fueron inocultables luego del partido de ayer.


Es que la sensación de que podían llevarse el triunfo se mantuvo latente durante más de 45 minutos. Luego de una gran primera parte, una seguidilla de errores en el complemento condenaron a La Garra a un final un poco más amargo de lo esperado. Pero es indispensable recordar que el partido ante las campeonas africanas no opaca el rendimiento general del equipo a lo largo del torneo.


Queda la sensación, tal vez compartida por más de uno, de que si el partido ante Japón no hubiese tocado en la primera fecha, quizás hoy estaríamos hablando desde otro lado, puede que estuviéramos aún exultantes pensando en un inédito pase a main round (ni hablar de si el formato no hubiese cambiado, terminar cuartas hubiese depositado a Argentina en octavos de final). Pero a esta altura, no nos vale quedarnos con los supuestos, que no sólo son imposibles de comprobar, sino que nos impiden ponerle objetividad a los hechos.


Y los hechos son que Argentina cada vez está más cerca de los grandes equipos, que cada vez les hace partidos más largos y que no son un rival ‘del montón’. En palabras del entrenador de Hungría, Kim Rasmussen: “La verdad es que cada vez que las veo, veo que están jugando cada vez mejor, están haciendo un muy buen trabajo y tengo mucho respeto por ellos. Me alegro de que haya varios países que estén equiparando su nivel con el de los europeos y que estén haciendo todo para mejorar cada vez más”.


El danés ya había enfrentado a Argentina hace dos años en el mundial de Alemania donde su equipo ganó por 33-15; pero no fue el único que mostró su respeto para con el seleccionado albiceleste. Ambros Martin, entrenador de Rusia, también comentó que la actuación de las argentinas le sorprendió para bien, y en conferencia de prensa no se ahorró las felicitaciones. “La verdad es que jugaron un partido muy serio, sobre todo en el primer tiempo. Hicieron un muy buen trabajo y realmente tengo que felicitar a mis colegas y a sus jugadoras”, dijo el técnico del campeón olímpico.


La imagen que deja Argentina en Japón es muy positiva, pero lo mejor de todo, por contradictorio que suene, es la pizca de insatisfacción con la que tal vez se va el equipo, pese a haber mejorado dos puestos su mejor actuación en mundiales. Como dijera Luciana Mendoza luego de la derrota ante Suecia: “lo principal, que es creer que se puede, ya está dentro de nosotras”. Y por eso haber perdido ante Angola deja un sabor agridulce.


La Garra no está lejos de poder vencer a alguno de los grandes, pero sin dudas hay cosas que debe mejorar para conseguirlo, entre ellas, reducir las pérdidas de pelotas y las faltas técnicas, sobre todo las que no son provocadas por las rivales, y aprovechar mejor las situaciones de superioridad numérica. Seguramente el cuerpo técnico ya está pensando en las cosas a trabajar de cara al futuro; opinar es fácil detrás de este teclado.


Si hay que resaltar las cosas positivas que pude ver en este mundial, me quedo con el nivel de las debutantes, que más pronto que tarde dejaron los nervios de lado; los buenos pasajes de las dos arqueras, que tuvieron sus momentos de protagonismo; la actitud en defensa, y sobre todo la entrega en cancha, que como dijo Joana Bolling “es algo que no se negocia, siempre hay que darlo todo y siento que tanto yo como mis compañeras lo dimos todo”.


En particular creo que este fue un mundial consagratorio (por si alguno pensaba que el traspaso a Hungría todavía no era suficiente) para Elke Karsten; terminará Japón 2019 y es muy probable que su nombre esté en el top 10 de goleadoras del torneo. Pero si se destacó no fue sólo por los goles, sino también por haber tomado el protagonismo y asumido responsabilidades dentro de la cancha; la jugadora de DVSC Schaeffler está justificando con creces su ida a una de las ligas más fuertes de Europa y el salto sin dudas beneficia a la selección, algo de lo que ella misma se alegra.


Japón 2019 pasará a la historia como el mejor mundial de La Garra. Hasta el momento. Es para mí indudable que la continuidad en esta línea de trabajo, la mejora individual y la posibilidad de seguir enfrentando a los mejores equipos en giras como la de Polonia o Noruega durante este año, serán claves para apuntar cada vez más alto en este camino que tiene como objetivo más próximo la clasificación olímpica.


¿Es exagerado pensar que en el lapso de cuatro meses podrá conseguirse ese sueño de finalmente superar a un rival europeo y meterse en Tokio 2020? Puede que lo sea, pero este equipo, sin dudas, permite pensar en esa posibilidad, y eso dice demasiado la evolución que se gesta desde hace algunos años, y que se intensificó con la llegada de Eduardo Gallardo. Por todo esto está bien reconocer lo agridulce que resulta el resultado del último partido, en contraste con todo lo bueno que se vio estas casi dos semanas en Kumamoto. Que no falte la garra y la ilusión de seguir peleando de igual a igual ante el que venga.

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