CONFINADAS 01: Nerea Pena & Eduarda Amorim

Hace más de dos meses que el coronavirus se adueñó por completo de las noticias, modificó nuestras vidas diarias y nos trajo desafíos para los que no estábamos preparados. Como es lógico, el balonmano no ha quedado exceptuado de esta situación y por eso, en esta serie de notas a las que hemos decidido llamar “Confinadas”, abordaremos los distintos aspectos de las realidades de las ligas, pero sobre todo el presente de las diferentes protagonistas de nuestro deporte.


Para este primer capítulo nos trasladamos a Hungría, el país que ocupa el primer lugar en el ránking de clubes de la EHF (European Handball Federation). Eduarda Amorim, internacional brasileña que milita en el Győri Audi ETO KC, y Nerea Pena, internacional española con presente en Siófok KC, conversaron con Playmaker - Women’s Handball para contar cómo atraviesan este período de cuarentena, sus opiniones con respecto a la finalización de la temporada deportiva y su planificación en medio de la incertidumbre.


“Creo que Hungría fue uno de los primeros países en cerrar las fronteras, por lo que la situación está más o menos controlada aquí. Las instrucciones son que las personas salgan sólo para ir al mercado o la farmacia y se establecieron horarios diferenciados para la gente mayor. Todavía se puede pasear por espacios abiertos, pero manteniendo la distancia correspondiente”, comentó Amorim, que se encuentra en su departamento en Győr junto con su esposo Dean y su bulldog Thor; y agregó: “En sí la situación está controlada, pero ahora que de a poco se están reactivando algunas actividades y la gente va a empezar a salir para trabajar, el número de infectados va a aumentar. Entiendo que la idea es que los hospitales estén preparados para cuando eso suceda”.


Por su parte, a Pena esta situación la ha pillado en Pamplona, su ciudad natal. Pasó por allí con la intención de hacer una visita express a su familia antes de reunirse con la selección nacional, ya que debían disputar el torneo preolímpico clasificatorio para Tokio 2020 a fines de marzo. “Tuve la suerte de poder venir a casa a pasar unos días y al final nada, lo que esperaba que fueran cuatro días se ha terminado convirtiendo en 40 por el momento. Pero la verdad es que estoy bien, estoy con mi familia, con mis padres, así que no me quejo”.


Evidentemente, a pesar de la cuarentena que están viviendo, las exigencias de su trabajo las obliga a mantener cierta rutina que incluye entrenar, pero también les resulta primordial descansar y mantener la mente despejada, puesto que el nivel de incertidumbre general y lo que ello genera es muy elevado desde hace ya varias semanas. Me parece que tal vez lo más difícil es lidiar con la sensación de estar segura”, comenta la jugadora del Győri Audi ETO KC. Por ejemplo, mis padres están en Brasil y me preocupa la cuestión de salud de ellos, lo complicado es lidiar con ese miedo que a veces uno tiene dentro; ¿será que va a estar todo bien?, ¿será que voy a perder a mis seres más próximos? Es como una agonía, eso es lo más difícil, pero llega un momento en el que intentas ocupar tu cabeza para que la saudade (nostalgia) sea menor”, explica.

Eduarda Amorim | Foto: Gyori Audi ETO KC

La brasileña asegura que esta situación le resulta más difícil que el hecho de pensar en el futuro próximo con respecto al balonmano, aunque es evidente que esto es algo que preocupa a todas las jugadoras del planeta, especialmente por el tempo de sus vidas deportivas, el cual se está viendo trastocado en muchos casos. “Por supuesto, también pienso en cómo planear mi carrera porque mi idea era cerrar mi participación con la selección después de los Juegos Olímpicos, por ejemplo. Ahora eso cambió”, asegura.


Incuestionable es el hecho de que todo el mundo ha tenido que amoldarse a esta nueva situación que se nos ha planteado. Rutinas y horarios que cuesta mantener por razones obvias, motivación que se escapa a poco que la dejemos ir, la pereza que nos envuelve por el hecho de estar encerrados. Está claro que todo afecta mucho más e, incluso psicológicamente, todo el mundo está pasando por fases donde los altibajos son recurrentes. Ante esta tesitura, tanto Amorim como Pena tienen sus propias fórmulas para salir del paso. La brasileña asegura que posiblemente esté durmiendo “un poco más” de lo que solía dormir cuando iba al club a entrenar, pero no suelo levantarme más tarde de las 9:00h de la mañana”, asegura, y añade que por las noches no acostumbra a acostarse más tarde de las 23:00, no soy de las que se quedan hasta tarde mirando series, por ejemplo. Intento mantener los horarios de entrenamientos como para tener todo organizado”.


En cuestiones de serie-adicción, Pena se confiesa culpable. De hecho, tiene alguna que otra recomendación para todos aquellos que busquen con qué mantener su mente lejos de esta realidad que a veces nos llega a desquiciar sobremanera. Además, entre risas, asegura que le está “costando mucho” el hecho de estar encerrada, puesto que se autodenomina una “culo inquieto”: “Cada persona es diferente y cada una tiene inquietudes y maneras de vivir totalmente diferentes. Cuando vengo a Pamplona, por ejemplo, me encanta estar todo el día fuera de casa, por eso también me está costando bastante esta situación. Pero luego, con respecto al deporte… Yo es que soy muy vaga”, explica, y continúa mientras se empieza a reír: “Soy muy deportista colectiva. Yo necesito del apoyo colectivo para entrenar. Me encanta la pista, me encanta el balón… Incluso si corro con amigas ’guay’, pero lo de hacer las cosas sola me cuesta un montón. Estoy haciendo un trabajo, lógicamente, para no acabar como una bola, pero me cuesta mucho”, bromea.


Nerea Pena en una acción de partido | Foto: Siofok KC

Lo cierto es que el hecho de estar ‘encerradas’ en casa durante tantos días conlleva el riesgo de caer en una espiral de desgano y negatividad de los que es complicado escapar. Los y las expertas afirman que es conveniente mantener la mente ocupada, y buscar el equilibrio entre actividades más o menos productivas. “Tengo días en los que hago cosas de manera espontánea y no necesariamente cumplo horarios, pero me gusta organizar mi semana, sobre todo con los entrenamientos que nos envía el club”, explica la jugadora brasileña. Además, estuve haciendo cursos online, algunos de inicios en la psicología deportiva, participé en bastantes Instagram live, di entrevistas, intento mantener la cabeza ocupada para no estar tanto tiempo ociosa. Creo que este periodo me muestra más o menos cómo va a ser mi vida cuando termine mi carrera deportiva, es una experiencia diferente”.


Por su parte, la internacional española celebra el hecho de tener proyectos alrededor además del deporte que la mantienen motivada, a pesar de todo: He terminado el curso de entrenadora, por ejemplo. Ahora estoy haciendo la memoria, y también estoy haciendo un curso de pilates. También aprovecho mucho para descansar cuando estoy en casa y trato de cuidarme, no soy una irresponsable, lógicamente. Pero me refiero a estas cosas que me sacan un poco de la rutina, y así, entre una y otra pasan los días aunque cueste”.


Amorim coincide en que mantener esa motivación es complicado, a pesar de todo. “Creo que es difícil para todos estar en esta situación. Creo que el tema de la motivación, no sé realmente cómo explicarlo, pero está un poco “adormecida” con respecto al handball en sí”, confiesa, y explica que está llevando “bien” el tema de los entrenamientos: Estoy entrenando con mi esposo y al final terminamos ayudándonos en el aspecto motivacional, pero lo que de verdad me está ayudando bastante es hacer una planificación semanal. En estos momentos no tengo cómo hacer un plan a largo plazo ahora, entonces estoy trabajando a corto plazo, me pongo metas semanales y las cumplo, y de esa manera voy manteniendo la motivación”, concluye.

La brasileña hace una valoración de cómo será la vuelta a las pistas de balonmano tras esta situación tan inverosímil, la cual compara como el periodo de una larga lesión: “Creo que va a ser difícil el regreso a las canchas porque pasamos ya demasiado tiempo sin tocar la pelota, sin tener contacto físico, sin estar con la compañía del equipo, o por ejemplo con el tema de la toma de decisiones durante los entrenamientos; creo que vamos a tener que tener paciencia porque nos va a demorar un tiempo volver a tomar ritmo. Existe esa cuestión de inseguridad, pero sé que es un tema que no puedo controlar, lo único que espero es que cuando podamos volver a entrenar, todos gocemos de buena salud”, explica.


Para el mundo del deporte, el principio del periodo de la cuarentena estuvo marcado por la noticia que comunicó el Comité Olímpico Internacional, quien anunció que los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 se retrasarán un año. A pesar de ser algo esperado por toda la comunidad internacional, la noticia no pasó desapercibida. “Imagínate, me encierro en casa, la cuarentena está como está, mientras tanto algunas compañeras mías corriendo por la calle haciendo prácticamente vida normal”, explica Pena, “y yo pensaba, imagínate que tengo que jugar en tres meses unos Juegos Olímpicos. ¿Estamos locos? Es imposible”. La pamplonesa cuenta que aunque ella lo vea desde su perspectiva, también pensaba mucho, sobre todo, en los y las nadadoras. “Si para nosotras ya es muy difícil no tener espacio y demás, imagínate no estar en tu hábitat natural de entrenamiento”, reflexiona. Para ella era “cuestión de tiempo” que los JJOO se moviesen y por ello asegura que se tomó la noticia “con mucha felicidad”. Agradece que los máximos mandatarios hayan replanteado la situación y “no se corra ningún riesgo”.


Para la afición y demás afectados no directos, tener que esperar un año puede suponer nada más que la decepción de tener que alargar la espera. A lo sumo, costes económicos para aquellos que ya tuvieran organizado el plan de viaje. Pero para ellas, las implicadas directas, se trata de mucho más. “Mi idea era terminar mi carrera con la selección después de los Juegos Olímpicos y cerrar mi carrera jugando solamente con el club", explica Amorim resignada, "pero ahora no sabemos cómo va a quedar el calendario con todo este tema; probablemente tengamos que entrenar en diciembre y tendremos semana internacional en marzo. En general creo que no cambiaría mucho, porque mi temporada terminaría con el club en mayo y Tokio 2020 sería en agosto; lo que sí que me resulta molesto es tener que postergar el proyecto de formar una familia”.


A ver, te da pena que teniéndolos tan cerca y saboreándolos casi, con la clasificación ahí esa misma semana, haya que esperar todo un año más. Porque la realidad es que una no sabe qué puede pasar en un año, si vas a poder llegar en forma o no, sin lesiones, etc.”, cuenta la internacional española. “No te voy a engañar, fue difícil decir ‘joe, un año más’, porque además físicamente se viene un año cañero por todo esto que se está acumulando. Por tanto, estoy contenta porque creo que es la decisión más acertada que han podido tomar, pero con cierto miedo porque los años van pasando”, asegura, y añade: “Mi sueño es ir, con lo cuál será un año que me tomaré para prepararme de mejor manera, superarme físicamente y tratar de cuidarme lo máximo para, si nos clasificamos, poder llegar allí lo mejor posible”.


Si pudiera remarcarse un aspecto positivo de esta cuarentena, sería la cantidad de tiempo disponible que tenemos ahora que el ritmo de vida se vio alterado. Tanto Pena como Amorim rescataron que el tiempo libre les ha permitido poner más atención en alguna que otra actividad. “En general siempre organicé bien mi tiempo y en la época de partidos no solemos entrenar tanto, entonces si quiero estudiar, estudio, si quiero leer, lo hago, en ese sentido no cambió mucho para mí. Pero sí busqué cosas nuevas para hacer: estoy haciendo cursos online, empecé clases de yoga y con una amiga pensamos en hacer algunas clases de cardio”, confesó la nacida en Blumenau, y agregó que también le está dedicando más tiempo a la cocina ahora que "estamos más caseros por no poder salir a comer a un restaurante, o a una cafetería”.


La central de la selección española también le está dedicando más tiempo a la cocina, aunque no sea para ella una actividad tan satisfactoria: “La gente que me conoce sabe que odio cocinar. O sea, no me ha gustado nunca, no cocino nada. No sé cocinar, no me gusta y no le pongo interés. Además en Hungría todo el mundo suele comer por ahí, entonces la verdad es que estoy todo el día fuera. Y eso es una de las cosas buenas que estoy sacando del confinamiento”, reconoció entre risas y manifestó su frustración: “Pero es que encima que me pongo…¡es que me sale todo mal, es que soy un horror! Pero bueno voy en camino. Estaba antes haciendo nata montada y ahora estoy haciendo pues croquetas, estoy haciendo algún arroz caldoso, magdalenas para mi madre…estoy haciendo cosas más interesantes”.

La resolución de las competencias y el futuro


El pasado 9 de abril la Federación Húngara de Balonmano (MKSZ, por su sigla en húngaro) hizo pública la decisión de dar por concluidas todas sus competiciones de la temporada 2019/20, sin registrar ningún resultado y sin declarar campeones. Además, se determinó que se tomarían como válidos los resultados de la temporada 2018/19 para las asignaciones de plazas para competiciones europeas de la próxima temporada.


Según aquella publicación, la decisión fue tomada por la junta de la MKSZ quien, de acuerdo a leyes de la propia federación magiar, es quien tiene la única potestad de hacerlo. La Professional Handball League, asociación compuesta por todos los clubes de la primera división tanto masculina como femenina (28 en total), estuvo involucrada en las discusiones previas, en representación de todos los clubes de las diferentes divisiones, quienes en su mayoría querían dar por finalizada la temporada lo antes posible; algunos de ellos querían que hubieran resultados finales, otros no.


“Hubiera sido imposible tomar una decisión que resultase justa para todos los equipos, sobre todo porque ésta debía aplicarse de manera uniforme para todas las competiciones nacionales, por eso la junta tomó aquella que creyó menos perjudicial”, aclaró la institución magiar.


“Fue triste, la verdad, porque podría haber sido un título más en mi carrera y para mí es muy importante poder sumar uno más a mi currículum, sobre todo ahora que estoy cerca del final. Jugamos casi el 80% del torneo, por eso creo que es triste, pero en estos tiempos que corren, en los que todo es nuevo, no podemos juzgar la decisión de la federación de terminar la liga sin un campeón”, comentó al respecto Amorim, cuyo equipo se encontraba primero al momento de la suspensión del torneo, con diferencia de 7 puntos, y con dos partidos más que su inmediato perseguidor, el Siófok KC.


Por su parte, Pena diferenció dos aspectos con respecto a la resolución de la federación: “Yo estoy contenta con el hecho de que hayan decidido terminar la liga, porque ahora mismo a corto plazo veo completamente inviable poder jugarla. Viendo la situación en la que estoy yo y que están viviendo muchísimas jugadoras necesitamos por lo menos un mes o un mes y medio para volver a estar en forma, como una pretemporada. Y ahora mismo empezar una liga a finales de junio con el cambios de plantillas y con todo por el medio, me parece doblemente inviable”, afirma contundente, pero se muestra rotundamente disconforme en cuanto a la manera de cerrar la liga: “como ya he manifestado a través de la red, la decisión tomada en Hungría me parece injusta no, injustísima”.


Y es que, el hecho de que la federación húngara haya decidido tomar como válidos los resultados de la temporada 2018/19 implica que Siófok KC, que hasta la suspensión de esta temporada se encontraba segundo, quedaría fuera de los puestos de clasificación para la DELO Women's EHF Champions League, por haber terminado en la tercera ubicación en la temporada pasada. Es por eso que la óptica de la situación, para la jugadora que cumplía su primera temporada en su nuevo club, tiene un matiz mucho más complejo.


“Creo que ha sido una manera, desde su punto de vista, más fácil por así decirlo, de no lidiar con muchos problemas. Pienso que es una forma de tirar por la borda ocho meses de trabajo, no sólo nuestros sino de todos los equipos. Ocho meses de una vida deportiva, la cual sabemos todos que es de X años y en la que nos jugamos muchísimo el físico, tenemos muchas lesiones y mucho desgaste”, manifestó Pena, que aún hoy no consigue salir de su asombro: “No me puedo creer que una federación pueda borrar ocho meses de trabajo, que encima no sólo afectan a esta temporada sino que afectan directamente a la que viene. Es decir, no es que solo haya venido el virus y te haya parado una temporada y tres meses de tu vida, es que te borran el trabajo anterior de ocho meses y te afecta directamente al trabajo del año que viene. Lo dicho, para mí, es una decisión injustísima”, agregó.


Las decisiones que recientemente ha tomado el máximo organismo europeo con respecto a sus competiciones podría implicar que el Siófok KC vea complicadas sus oportunidades para postular a la “wild card” que sirve para competir en la DELO Women's EHF Champions League. Mientras, el Győri Audi ETO KC tendría garantizada su participación en la mejor liga del mundo al haberse proclamado campeonas de Hungría la temporada pasada. De momento, ambas jugadoras trabajan con el mismo objetivo de cara al futuro más inmediato: mantener la paciencia y seguir haciendo frente como sea a este confinamiento.

Recomendaciones de cuarentena


Duda recomienda una lista de Spotify para escuchar mientras haces ejercicios en esta cuarentena: Roses Remix - SAINt JHN, Imanbek.


Nerea, más fanática de las series, aconseja que no te pierdas:


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