CONFINADAS 02: Manon Houette & Luciana Mendoza

Hace más de tres meses que el coronavirus se adueñó por completo de las noticias, modificó nuestras vidas diarias y nos trajo desafíos para los que no estábamos preparados. Como es lógico, el balonmano no ha quedado exceptuado de esta situación y por eso, en esta serie de notas a las que hemos decidido llamar “Confinadas”, abordaremos los distintos aspectos de las realidades de las ligas, pero sobre todo el presente de las diferentes protagonistas de nuestro deporte.


Para este segundo capítulo nos trasladamos hasta Francia, el país cuyo seleccionado es el vigente campeón europeo y cuya federación nacional decidió tomar diferentes determinaciones para sus diferentes categorías, analizando cada escenario por separado, entendiendo que tal vez una decisión uniforme no habría sido lo más acertado. Mientras que en la Lidl Starligue (primera división masculina) se proclamó campeón al PSG, en la rama femenina se optó por dejar el título desierto, dada la paridad en lo más alto de la tabla de la Ligue Butagaz Energie.


Manon Houette, extremo izquierdo de Metz Handball y de la selección francesa y Luciana Mendoza, lateral derecho del Achenheim Truchtersheim Handball de la D2F y del seleccionado argentino compartieron con Playmaker - Women’s Handball cómo lidian con la cuarentena, cómo manejan su día a día en tiempos de incertidumbre y cómo creen que será el regreso a las canchas cuando se reanuden las competencias.


“Acá estamos, hace tiempo que se suspendió todo acá, hace mucho que ya sabía que no iba a volver a tocar una pelota. De a poco están reabriendo algunos comercios, pero igualmente nosotros estamos como en la zona roja, en la zona más infectada”, cuenta Mendoza desde Estrasburgo. La jugadora del Achenheim Truchtersheim Handball está pasando la cuarentena junto con su novio, Gonzalo, en la ciudad de la sede formal del Parlamento Europeo; una de las consideradas zonas rojas en el país galo. Lo que pasó fue que hubo falta de capacidad para atender a todos, entonces en el pico de infectados empezaron a trasladar a la gente en helicópteros hacia otras ciudades”, agregó.


La ex Atlético Guardés intenta mantenerse alejada de las noticias sobre las cifras diarias, para no perder la calma. Al principio lo miraba, pero ya dejé de hacerlo porque si no te volvés medio obsesiva con los números. No sé cómo estará ahora, pero sé que llegó a haber 130.000 infectados, 25.000 muertos, acá estuvo bastante mal. Supuestamente ya estamos bajando, pero ese bajando es 200 muertos por día”, explica la bonaerense, que agrega que el uso de barbijos o mascarillas no es obligatorio en todos lados.


Por su parte Houette, que en el mes de enero sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior y menisco de la rodilla derecha en un partido de liga ante Toulon-Saint-Cyr, se encontraba en Oyonnax, una ciudad cercana a Suiza en la que pasó parte de la cuarentena junto a su novio, que también es deportista profesional: "Solamente podemos salir para ir al mercado, a la farmacia o si tenemos alguna cita con un médico, eso es todo. Aquí es donde vive mi novio, él también sufrió una lesión por lo que estamos siguiendo más o menos la misma rutina: nos levantamos, desayunamos, tenemos una sesión de entrenamiento, almorzamos y por la tarde trabajo bastante con mi hostel. Esta mañana fuimos por primera vez al fisioterapeuta, lo cual es genial, porque estar más de un mes y medio sin fisioterapeuta no es el mejor escenario para la rehabilitación”, contaba hace unos días.


La nacida en Le Mans está enfocada en la rehabilitación de sus dos rodilas; porque si bien la lesión había sido en su pierna derecha, aprovechó la intervención quirúrgica para corregir problemas que arrastraba en la rótula y tendón de su rodilla izquierda: Todavía tengo un poco de dolor en mis rodillas; pasaron tres meses desde la operación, y necesito unos seis o siete meses para poder volver a jugar al handball, por lo que intento respetar los tiempos de recuperación. Ahora mismo estoy a mitad de término y quiero estar lista para septiembre u octubre, ese es mi objetivo. Tenemos una terraza en la que entrenamos y el club de mi novio nos envió bicicletas y bastante equipamiento, en ese aspecto estamos bien”, apuntó.


La zurda argentina también aprovecha la terraza que tiene en su edificio para poder entrenar: Me pasó que las primeras semanas de la cuarentena le empecé a errar con los horarios, me empecé a levantar tarde y a hacer todo tarde. Un día me puse a entrenar a las diez de la noche; me puse a hacer saltos y sonó el timbre, era la vecina de enfrente que me vino a decir que le retumbaba todo”, recuerda entre risas aquel incidente, que no fue el único sufrido desde el comienzo del confinamiento. “Acá desde el principio de la cuarentena teníamos una hora para salir a hacer actividad física, en un radio de 1km de tu domicilio, pero los parques estaban cerrados, o sea que había que correr en la calle. Unos días me fui metiendo en una cancha que hay cerca, hasta que un día vino la policía y me pidió amablemente que no volviera a entrar porque era un lugar privado. Había más gente, yo ya lo había notado en días anteriores y por eso fui, porque es una cancha de césped, que es mucho mejor para correr que el asfalto. Desde esta semana no hace falta salir con el permiso de 1 hora, de modo que podría ir a la orilla de algún río, para no tener que correr en la calle”.


La ex Thuringer HC y Fleury Loiret Handball, que esta semana regresó a Metz, no sólo está pendiente de su recuperación, sino que le dedica todo el tiempo que antes no tenía disponible al manejo de su emprendimiento personal, Flow Hostel. Ahora me estoy enfocando en la página web, en las redes sociales, en la contabilidad, estoy haciendo muchas de las cosas que no podía hacer cuando jugaba, por falta de tiempo”. Houette tiene una diplomatura en Turismo y el hecho de haber viajado tanto, por su vida de atleta y por placer, la inspiró para tener su propio hostel que abrió sus puertas a fines de octubre del año pasado.


La irrupción de la pandemia afectó de primera mano el emprendimiento de Houette, que de todos modos está disfrutando poder ponerse al día con varios aspectos de su hostel: “Por supuesto el hecho de tener que cerrar fueron muy malas noticias, como para muchos otros en estos momentos. Por ahora sólo estoy dedicándome a pagar el espacio, que lo estoy comprando, y los servicios como electricidad, agua, etc., mientras que nos preparamos para cuando podamos reabrir. Estamos intentando organizar eventos, tratando de crear buena publicidad, trabajar en nuestras redes sociales. Estos primeros seis meses fueron muy, muy buenos para nosotros, tuvimos mucha gente que nos comentó que estaban muy contentos con la experiencia, por lo que intentamos hacerlo cada vez mejor; realmente estoy muy contenta con este proyecto y no veo la hora de poder reabrir”.


Más cerca de la frontera con Alemania, Mendoza, que transita su segunda temporada en Francia, aprovecha el tiempo para hacer cursos online y mejorar su francés. “El primer año me quería hacer la que me comunicaba en inglés, que tampoco lo hablo bien, porque me daba como vergüenza hablar en francés. En este idioma la colocación de la boca casi que lo es todo y yo sentía que hablaba mal, pero la clave de todo es empezar a hablar, que la gente te ayude y te corrija, porque lo que tienen los cursos es que te enseñan todo lo correcto, pero después vas a la calle y nadie te habla así. Me cuesta un montón, lo siento muy difícil, pero es importantísimo, te termina salvando de muchas limitaciones”, confiesa la máxima goleadora de la selección argentina, que confirmó su continuidad en conjunto francés por una temporada más.


“Cursos de entrenadora no hice ninguno por el momento, pero sí es la idea para el futuro; todavía no me planteé si quiero entrenar a chiquitas o más grandes. Hace poco tuve una charla con las más chicas de mí ex club de Argentina, Sedalo, y me dí cuenta de que me gustaría un montón poder compartir y pasar un poco de todo lo que me dio el handball. También me gusta bastante la psicología orientada al deporte. Había hecho cursos de psicología en el alto rendimiento deportivo y la verdad es que es un tema al que no le prestamos tanta atención, pero es súper importante”, reflexionó, y continuó: “Durante el año pesa más el cansancio y tal vez no se le presta tanta atención, pero es un tema del que estoy pendiente y que a mí misma me ayuda un montón, es hasta recomendable para muchos entrenadores; descubrís muchas cosas cuando las mirás desde otro lado”.


“Solemos desayunar, hacer un poco de ejercicio temprano, almorzamos y ya después hacemos algún curso, leemos algo, hablamos con la familia. Estoy entrenando y descansando, es como que sobra mucho tiempo cuando no tenés que viajar, trasladarse de un lugar al otro; hay días que se vuelven medio tediosos y otros que no”, comenta Mendoza con respecto a su rutina diaria, y agradece que la tecnología le permita estar ‘cerca’ de sus seres queridos, en una época del año que habitualmente suele ser la más especial: “Se acercaba el momento de las vacaciones, el momento en el que volvés un rato a tu casa para estar con tu gente. Gracias a Dios la comunicación está fácil, pero hay días que uno está bien, y otros en los que todo te pega un poco más cuando te das cuenta de que no los vas a poder ver por un tiempo más".

Pese a que la falta de contacto social esté siendo una de las mayores dificultades de este periodo de cuarentena, la argentina es positiva: Al final caes en la cuenta de que hay que agradecer porque estamos todos bien y que cuando termine todo esto vamos a poder juntarnos; hay que intentar no ser tan dramáticos en estos tiempos. Es una situación complicada para todos y hay que intentar tomarlo con calma. Por otro lado, ya va a ser mi tercera temporada acá y vas generando un vínculo con tus compañeras y todos, y esto del distanciamiento cuesta; además, todas las jugadoras de mi equipo se fueron a sus casas, la única que está en Estrasburgo soy yo, así que el tema del distanciamiento social pega. Ir a entrenar es también ir a divertirte, eso siempre va a estar presente, y ahora es como que hay una adrenalina que te falta”, admitió.


Por su parte, Houette confiesa que el confinamiento no le está resultando tan complicado de llevar adelante. “Para mí no está siendo difícil, ¿sabes? Estoy pasando la cuarentena con mi novio y me siento afortunada. Puede ser que lo más complicado sea estar sin fisioterapeuta. Intento trabajar bien, dar lo mejor de mí, hago videos para enviárselos, pero por supuesto tengo miedo de estar haciendo algunas cosas mal, por eso espero que esto se ‘normalice’. Cuando vuelva a Metz, ahí me encontraré con mi fisioterapeuta y podremos trabajar juntos todos los días para sentirme cada día un poco mejor. Por ahora, creo que se está terminando este período extraño, pero también pienso que tuve la suerte de que esto ocurrió en el comienzo de mi lesión con lo cual no necesité correr, no necesité mucho espacio, simplemente poder ocuparme de mí y de mi rodilla, así que dentro de todo está bien, pero estar tanto tiempo sin fisioterapeuta no es el escenario ideal”.


Con respecto a la finalización del campeonato, ambas jugadoras coinciden en que la suspensión fue la mejor decisión, aunque se encuentran en escenarios diferentes. Por supuesto que la mejor solución era terminar el campeonato y no darle el título a ningún equipo. Los primeros dos éramos Metz y Brest, pero solamente jugamos un partido entre nosotras en Brest, con lo cual creo que no habría sido justo para nosotras. Creo que todos entendieron eso, aunque es una situación difícil, por supuesto, porque la temporada es larga y realmente queríamos ese título; pero por otro lado, Metz y Brest también podrían llegar al DELO Women’s EHF Final 4, con lo cual es una buena temporada para el handball francés. Esperamos poder demostrar algo bueno en septiembre, pero el equipo será diferente ¿sabes?, será extraño para nosotras llegar al DELO Women’s EHF Final 4 con el equipo cambiado”, aclara la jugadora de 27 años, que visibiliza una cuestión que ha estado en boca de todos de cara a la decisión tomada por la EHF, aunque aún no sea definitiva. En el caso de Metz, podrían jugar las definiciones del torneo más importante de Europa luego de la partida de figuras como Grace Zaadi y Laura Glauser y la llegada de la neerlandesa Debbie Bont y la eslovena Tjaša Stanko.


En el caso del Achenheim Truchtersheim Handball de Mendoza, la finalización de la competencia puede que haya sido beneficiosa: “Si seguía el campeonato, a nosotras nos quedaban algunos partidos complicados y todavía no estábamos aseguradas en D2F, porque los últimos cuatro equipos descienden y nosotras estábamos quintas (de 8 equipos); pero finalmente descendieron los últimos dos. Son situaciones extraordinarias y es complicado tomar decisiones también”.



Tokio 2020 era una historia terminada para Houette, cuyo seleccionado ya estaba clasificado por haberse proclamado campeón europeo, pero la postergación le trajo una nueva esperanza: “Todos en mi entorno, mi familia, mis amigos, los periodistas, todos me preguntaron acerca de eso, porque para mí los Juegos Olímpicos eran un capítulo cerrado, sabía que era imposible llegar a Tokio; pero ahora tengo una posibilidad. Un año y medio para mí es un tiempo muy lejano, pero por supuesto es mi objetivo a largo plazo, intentaré dar lo mejor de mí, intentaré volver al 100% para ese objetivo y para mi club, pero por ahora sólo pienso en jugar sin dolor, en mi rehabilitación, en ir paso a paso y mes a mes, después se verá”.


La medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Rio 2016 tiene claro que su objetivo está más orientado a su forma física que a las metas deportivas en sí: “Mi primera motivación desde que comenzó el año fue jugar sin dolor. Antes de las operaciones sentía dolor, y obviamente luego de las operaciones también; pero mi motivación es finalmente poder jugar sin este maldito dolor en mis rodillas. Después de eso, veré qué metas handballísticas me pongo, pero creo que si no tengo dolor jugaré bien, y si juego bien podré ponerme mejores objetivos”.


La Garra debía jugar el torneo preolímpico en Llíria, que se suspendió apenas una semana antes de la fecha pautada, y Mendoza cree que los objetivos no cambiarán, pero sí despertarán la competitividad de cara a la nueva nómina para marzo del próximo año: “Lo bueno es que se va a hacer en la misma fecha y creo que para ese momento todos los equipos ya vamos a estar recuperados en el aspecto físico; si más o menos todo se empieza a reactivar en septiembre, estimo que los equipos vamos a llegar bien. En cuanto al equipo, lo único que creo que podría llegar a cambiar es la lista, es decir, quién estaba en duda ahora tiene una nueva oportunidad. Y de igual modo quienes ya estábamos en la lista, podemos no estar, entonces eso es lo que tiene de bueno, hay que volver a ganarse el lugar”.


En el mientras tanto, y luego de casi dos meses de inactividad, Mendoza va imaginando cómo podría ser el regreso a las canchas. “Me pongo a pensar en el tema del contacto, el tema físico, cómo será a la vuelta y a veces la cabeza se me va e intento parar, porque tal vez me pongo negativa en cuanto al regreso, pero no sé cómo le va a afectar al cuerpo todo esto; imagino que habrá un tiempo para recuperar todo, pero pienso en la cantidad de tomas que hacés por entrenamiento, la cantidad de veces que te pegan en el pecho, que te caés...O el tema del pega, ¿a quién no se le van a pelar todos los dedos esta temporada? Yo hasta tengo las manos suavecitas”, cuenta entre risas.


JHA / Yukihito Taguchi

“Yo creo que en julio empezaremos con la pretemporada, tendremos que ponernos a punto con los desplazamientos, con el tema de orientarnos con respecto a las dimensiones, al campo visual, creo que tomará un tiempo pero el cuerpo reactivará los mecanismos que ya tiene aprendidos en todos estos años; incluso será complicada la parte mental. Creo que vamos a tener que ir por etapas, no querer desesperadamente adquirir todo otra vez, sino ir de a poco. Por eso imagino una pretemporada larga y en la que vamos a tener que tener mucha paciencia, porque sino te empezás a frustrar con el “uh, no, esto ya no me sale”, eso puede jugar mucho más en contra. No me imagino cómo será la liga, ojalá que todos los equipos podamos hacer una linda liga, espero que no haya tanta diferencia de nivel”, reflexiona la jugadora que lleva ocho temporadas en el extranjero, cinco de ellas en el viejo continente.


Cuando se trata de nuevas aficiones o actividades realizadas desde el comienzo de la cuarentena, Houette explica: “Con mi novio instalamos una mesa de tenis de mesa y empezamos a jugar campeonatos. Además, estoy cocinando bastante. Habitualmente me gusta cocinar, pero no tengo tiempo. Ahora dispongo de más tiempo y me interesé bastante en la comida saludable por lo que estoy intentando comer más sano, porque ahora que no estoy haciendo tanto deporte, ¡no quiero engordar! (risas). Así que ahora intento comer mejor y probar cosas nuevas”. Por su parte, y aunque disfruta de comer comidas caseras, la jugadora argentina admite que en este aspecto, el confinamiento no le está jugando una buena pasada: A mí lo que me pasó fue que en la cuarentena me agarraron las anti-ganas de cocinar. A mí me gusta cocinar y comer comida casera, pero como que me pegó para el lado de no tener ganas de cocinar. Lo que hago bastante, que me gusta, es dibujar, nunca le dedico tanto tiempo, no sé por qué; me gustan esas cosas y también hice cursos de eso. Además, me puse a hacer yoga algunas mañanas, porque me lo recomendó una amiga, hago unos 10 o 15 minutos y descubrí que es algo en lo que soy malísima (risas), o sea, a mí la cuarentena me está pegando mal, me está haciendo dar cuenta de que estoy muy limitada, que no me gusta nada, no me gusta cocinar, para el yoga soy un palo de escoba (risas)”.


Pero aunque las ganas de cocinar se hayan esfumado, Mendoza cree que hay algo en lo que sí será mejor una vez finalizada la pandemia: “Más que nada voy a tener más conocimiento con respecto a la psicología, con todos los cursos que estuve haciendo. Ahora estoy haciendo uno de psicología y budismo, una mezcla para otro lado, un poco más espiritual. Creo que voy a estar más enfocada en eso, con la cabeza más tranquila por el lado del handball, sin estar tan acelerada por la competencia; voy a poder sentarme a pensar mucho más, que a veces cuesta por tener tanto el deporte y la emoción en la cabeza. Voy a poder pensar tal vez en las cosas externas que me puedan ayudar en cuanto a lo deportivo, en cuanto a las emociones que una tiene durante el partido, las emociones que a veces traes de otro lado, pero que te repercuten en la cancha; esto me está ayudando y me pone a pensar en muchas situaciones que podría cambiar para que estas cuestiones no afecten mi rendimiento”.


Si bien transitan de maneras diferentes este periodo sin deporte, ambas jugadoras habrán desacelerado y seguramente disfruten doblemente el momento en el que puedan volver a pisar el parquet para hacer lo que más disfrutan.

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